LAS IDEAS QUE ESTABA…

Si eres familiar de una alumna o alumno …

EL ARTE Y LA CULTURA…

Responde al llamado, DONA para imprimir …

UNA NUEVA ERA PARA P…

Este año Paréntesis invitó a sus esc…

VISITA LA EXPOSICIÓN…

Dentro de la experiencia de quienes real…

COMUNICACIÓN VISUAL …

Alumnxs de la Universidad de la Comunica…

EL COMITÉ FEMINISTA …

DA CLICK AQUÍ PARA REGISTRARTE DA…

A TI QUE QUIERES EST…

¿Es difícil tomar decisiones? Sí, sí lo …

LA IMPORTANCIA DE CE…

Todos y todas queremos que este 2020 aca…

¡ELIJAMOS TODOS A LA…

Primero queremos contarte que “Ponte UC”…

«
»
TwitterFacebookGoogle+

LA IMPORTANCIA DE CERRAR BIEN EL AÑO

Todos y todas queremos que este 2020 acabe rápido. Ha sido un año agotador en muchos sentidos, especialmente a nivel emocional. Hemos malabareado con un sinnúmero de situaciones al mismo tiempo y, además, sin previo aviso.

Para los y las jóvenes que tienen la posibilidad del estudio vía remota, ha representado una complejidad enorme y demoledora: la interacción restringida con sus pares y docentes, los graves obstáculos para la concentración, la saturación al convertir el lugar de descanso en el lugar de estudio pero, sobre todo, la incapacidad de ver a sus compañeros, sus amigos o sus parejas ha afectado de manera sustancial su vida cognitiva y emocional.

En una etapa como la adolescencia, en donde el grupo es primordial y la convivencia con los pares es vital, la pandemia ha afectado seriamente el desarrollo afectivo de nuestras y nuestros jóvenes.

Para las madres y los padres el escenario no ha sido mucho mejor. Las tareas domésticas se han multiplicado, los ingresos han bajado y el hecho de conjuntar el trabajo y la vida familiar en un mismo espacio hace la convivencia complicada, tensa y muchas veces incluso tóxica.

Pero por más de que queramos ya cerrar este año a como de lugar, de manera un tanto apresurada y con la ilusión de que el siguiente año por arte de magia todo vaya mejor eso resulta imposible. No podemos despedirnos de lo que no hemos ni volteado a ver, es decir, no podemos cerrar algo que ni siquiera hemos abierto. Y sí, abrir algo que nos es doloroso es algo que no nos gusta, pero al final es mejor abrirlo de una vez a cargarlo todo el año.

Por ello, a continuación te presentamos una serie de pasos para despedirte de una vez por todas de manera amable y respetuosa de eso que 2020 nos ha dejado a la mayoría del mundo.

Soltando el 2020. En una tira de papel blanca escribe aquello que te ha costado trabajo este año, las partes de tu vida que ha tocado y cómo eso te ha afectado. Qué emoción asocias con todo ello. Qué pérdidas ha traído a tu vida.

Ahora, intenta tener una perspectiva diferente de ello, escribe los aprendizajes que esa pérdida pudo haberte dado, una habilidad que no conocías o que no sabías que tenías, una herramienta mental, emocional o física que hayas construido para hacerle frente a la adversidad. Trata de encontrar el para qué, y no tanto el por qué viviste estas pérdidas durante este año. A veces preguntarse por qué no nos lleva a nada, porque es posible que nunca encontremos la respuesta sobre qué causó lo que vivimos, sin embargo, preguntarse el para qué puede acercarnos más al sentido de lo que vivimos.

Empezando el 2021. A partir de todas estas reflexiones, en otro papel de un color distinto, escribe ¿crees que puedas plantearte una relación distinta con estas pérdidas o complicaciones de las que quieres despedirte?, ¿crees que puedas llegar reconciliarte con ellas? Es bien sabido que hay cosas que no podemos cambiar, que no están en nuestro control, pero la relación que tenemos con ellas es nuestra completa responsabilidad. La creatividad es un buen elemento para encontrar formas de relacionarse de manera distinta con la realidad y de darle la vuelta, sin huir, a los problemas.

Quemando y guardando. Con todo esto ahora puedes estar preparado/a para quemar el papel de tus complicaciones y para pegar en un lugar que escojas, como puede ser tu mesita de noche, tu libro, tu espejo o donde siempre lo veas, tu papelito de aprendizajes y agradecerte por darte la oportunidad de poder hacer esta reflexión y tomarte el tiempo para este cierre.

Los ritos de pasaje y los cierres. Los ritos de pasaje, como tirar o conservar nuestras reflexiones, nos ayudan simbólicamente a transitar por los cierres y las despedidas.

De hecho, justo en este año varios de estos ritos, que generalmente hacemos de manera grupal, como las graduaciones, los cumpleaños, los velorios etc., se han visto realmente afectados, impidiéndonos cerrar muchas cosas para abrir otras. Es por ello que, más que nunca, en este fin de año en el que cerramos un año solar y le damos la bienvenida a otro, en este corte de caja emocional, los ritos de pasaje resultan más significativos que nunca y es importante que recordemos que no requieren de mucha elaboración, sino de un poco de reflexión y una pizca de consciencia.

Anímate en este fin de año a generar conversaciones con los miembros de tu familia que permitan por un lado, expresar el dolor y, por otro lado, generar estrategias en conjunto que permitan a los y las tuyas elaborar, transitar y despedirse de sus pérdidas.

Universidad de la Comunicación